Aprende a comunicar lo que haces de forma simple y consistente, sin sonar genérico ni tener que convertirte en influencer. 

Al dejarme tu mail me das permiso para enviarte uno o dos correos por semana –tres si pasa algo que valga la pena contar-.  Ideas simples para que comunicar, se te haga más fácil. En algunos correos voy a vender lo que hago. Entiendo que vos también vives de vender, así que espero no incomodarte. Te das de baja cuando quieras. Sin drama.

Comunicar no es difícil

Si has estado posponiendo tu comunicación porque te parece demasiado trabajo, piensas que no tienes tiempo, dinero o crees que lo tuyo es simplemente “vender”, esto te servirá.

Lo veo mucho en el sector inmobiliario:

Profesionales con muchos clientes, muchos cierres, son referentes del sector y nada de eso se ve reflejado en su comunicación. 

Tu perfil esta camuflajeado con el monton de mostradores de casas y fantasmas que están»probando» a ver como les va -y tú y yo sabemos que estos hay muchos-.

Esta newsletter existe por una razón muy práctica:

Volver a lo básico para que comunicar deje de ser un dolor de cabeza.

Sin actuar.
Sin convertirte en “influencer”.

Es simple, como nos enseñaron en la escuela:

Emisor – canal – mensaje – receptor. 

Simple.

Recibes mis correos una o dos veces por semana.

Historias breves, lecciones y herramientas útiles para: 

  • Que tu mensaje se entienda y sea consistente.
  • Que comunicar no sea un dolor de cabeza.
  • Que vender no se sienta como suplicar atención.

Te sirve 

Si estas pensando sumarte al rubro inmobiliario 

Si estas empezando en este rubro 

Si eres un agente en ascenso 

Si tienes un team 

Si eres un dueño de una oficina o tienes una red de oficinas inmobiliaria.

No importa la etapa en la que estés, te va a servir. 

En algunos correos voy a vender.

Te lo digo ahora porque me gusta hablar claro.

Tú vendes, yo también. 

Enseño comunicación estratégica, marca personal y marketing aplicado al sector inmobiliario. 

También hablo sobre ventas, pero solo porque son una consecuencia directa de hacer muy bien esas tres cosas.

Si un día te sirve trabajar conmigo, perfecto.

Y si no, igual te llevas ideas que puedes aplicar con lo que ya tienes.

¿Por qué todo esto es importante?

Déjame contarte una historia.

Hace un par de años, trabajé en una inmobiliaria. 

Una franquicia inmobiliaria, para más señas.

En los primeros tres años lograron entrar al top 5 de las oficinas con mayor volumen de facturación de Argentina.

Top 5.

Y en menos de 5 años, cerró sus puertas definitivamente. 

Cerrada. Chau. 

Cometieron muchos errores, pero el principal error fue ignorar por completo su comunicación. 

Decían cualquier cosa, interna y externamente, o directamente no decían nada. 

(y ya sabemos que no decir nada dice mucho)

Pero esto no es solo “un problema de dueños de oficina”.

Si eres agente, también te toca: cuando tu oficina es un caos, si no tienes una marca sólida y -un plan B, seamos honestos- tu reputación se ve afectada.

Si tu comunicación es floja, pierdes oportunidades y ni te enteras. 

Siempre quise contar esta historia completa, con todos los errores que NO QUIERES COMETER…

Si te suscribes, te llega un audio con el primer correo.

Solo si te suscribes.

Al dejarme tu mail me das permiso para enviarte uno o dos correos por semana. Ideas simples para que comunicar, sea más fácil. En algunos correos voy a vender lo que hago. Esto es lo que hacen los buenos vendedores: aprovechan cada oportunidad para vender, sin ser pesados. Sé que me entiendes, de vendedor a vendedor.  Te das de baja cuando quieras. Con un solo clic.

Comunicar no es publicar en Instagram.

Es mostrar coherencia entre lo que dices que haces y lo que realmente haces.

Es confianza y también es dinero.

Y es una de las razones por las que algunas inmobiliarias pasan de no vender nada a vender cientos de miles de dólares en comisión a cerrar sus puertas definitivamente.

Puedes seguir vendiendo “a pesar” de tu comunicación…

O puedes hacer que tu comunicación empiece a trabajar para ti.

No es tan difícil, lo simple vende.

Nos vemos adentro.